“Hace tiempo que estamos luchando para que nos den otro lugar donde vivir”

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    Publicado el Viernes, 15 Marzo, 2019 – 09:37 (GMT-5)

    El derrumbe del edificio, situado justo en la esquina donde se unen Calzada del Cerro y Avenida Rancho Boyeros, que se produjo este jueves sigue dejando testimonios de vecinos que lamentaron el mal estado del inmueble desde hace años.

    “Hace tiempo que estamos luchando para que nos den otro lugar donde vivir”, lamentó Aydelín Medina Consuegra en declaraciones recogidas por Cubadebate. Esta vecina estaba durmiendo junto a su esposo cuando oyó el estruendo que los despertó.

    Su primera reacción fue salir corriendo a ver cómo estaba su hijo, que dormía en otra habitación. Finalmente los bomberos sacaron a esta familia del inmueble.

    Nancy Rivera Lagoa denunció que desde 1975 el edificio ya estaba deteriorado. “Ya me he quejado a todas las instancias y me dicen que tendremos respuesta, pero ya han pasado muchos años y seguimos aquí”, aseguró.

    El medio oficialista detalló que en una carta, con fecha del 31 de octubre de 2011, el entonces subdirector de la Unidad Municipal Inversionista de la Vivienda (UMIV), Andrés Estrada Peña, señaló que “el edificio está nominalizado en el Plan de Rehabilitación Integral de Edificio, donde la UMIV solicitó dictamen técnico a la empresa SECONS, porque el edificio está en muy malas condiciones constructivas”.

    De esta forma respondió a una queja de Rivera Lagoa, quien denunció que desde 1975 “comenzaron a romperse tuberías de aguas fluviales y albañales, que se fueron depositando en el sótano del inmueble, lo que trajo como consecuencia la existencia de ratas y mosquitos”.

    “Esta situación existe hace más de 20 años. Siempre se ha planteado en la asamblea de rendición de cuentas. Todavía hoy el sótano está lleno de agua y no hay respuesta”, dijo Idalma Nordet Heredia, quien reside en el apartamento número 6.

    Ya en octubre de 2012 la vicepresidencia de Construcción y Vivienda del Consejo de la Administración Municipal (CAM) explicó a los vecinos, mediante una carta, que se pensaba llevar a cabo una reparación. Sin embargo hubo que reconsiderar la propuesta por el riesgo de derrumbe.

    En la misiva explicaron que la demolición no se llevó a cabo porque había familias que quisieron albergarse.

    Este jueves 14 de marzo, pasadas las cinco de la mañana, se derrumbó en La Habana un edificio de dos pisos en el que murió al menos una persona.